¿Cómo se quita una puerta?
Paso 1: quitar las bisagras
Lo primero que debes hacer es ubicar las bisagras que sujetan la puerta al marco. Normalmente hay tres o cuatro bisagras en cada puerta, dependiendo de su tamaño. Use un destornillador para quitar los tornillos de cada bisagra, asegurándose de guardarlos en un lugar seguro para no perderlos.
Paso 2: desliza la puerta
Con la ayuda de otra persona, tome la puerta por ambos lados y levántela con cuidado, deslizándola hacia arriba para que las bisagras se deslicen fuera de su lugar. Coloque la puerta en un lugar seguro lejos de cualquier cosa que pueda dañarla.
Paso 3: Retire la placa de la bisagra
Una vez que se haya quitado la puerta, es posible que también desee quitar la placa de la bisagra del marco de la puerta. Para ello, retira los tornillos que sujetan la placa al marco. Si el marco de la puerta está pintado, es posible que deba usar un cuchillo multiusos para cortar con cuidado alrededor del tablero para evitar dañar la pintura.
Paso 4: Limpiar y guardar
Ahora que ha quitado la puerta y la placa de las bisagras, es hora de limpiar el marco y las bisagras de la puerta. Utilice un paño húmedo para limpiar la suciedad o el polvo acumulados. Finalmente, guarde la puerta y los tornillos en un lugar seguro hasta que esté listo para volver a instalarlos.
Preguntas frecuentes
¿Necesito herramientas especiales para quitar una puerta?
No, solo necesita un destornillador y tal vez una navaja si el marco de la puerta está pintado.
¿Es seguro quitar una puerta yo mismo?
Sí, siempre que tome precauciones de seguridad y que otra persona lo ayude a levantar la puerta.
¿Puedo desmontar una puerta sin quitar la placa de la bisagra?
Sí, es posible, pero quitar la placa de la bisagra facilita la instalación y la limpieza posterior.